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CRECER ROMPIENDO ESTRUCTURAS

CRECER ROMPIENDO ESTRUCTURAS

CRECER ROMPIENDO ESTRUCTURAS

Una estructura es un esquema que tenemos para buscar protección. Las estructuras no son malas en sí mismas, el problema es que nosotros nos estructuramos dentro de ellas porque nos cobijan.

Para crecer hay que trabajar rompiendo esos esquemas y estructuras de protección, constantemente. Dar el próximo paso sería el mayor logro, pero para darlo hay que abandonar el lugar en donde hoy estamos.

Para dar el primer paso hay que pensar en “limpiar la tierra” para comenzar a trabajarla.

¿Qué es en sí lo que hay que limpiar? Nuestra cabeza, que está llena de información y conocimientos que nos llevan a creer que sabemos y nos sentimos conformes con ello creyendo que allí termina el trabajo. En realidad no debemos detenernos hasta lograr poner en práctica lo que sabemos para que se vuelva útil, no sólo para nosotros sino para todos, porque así se pone en evidencia y al alcance de los demás. Esto es trabajar, es romper las estructuras para traer Luz a nuestra vida.

¿Cuándo es el momento de hacer todo esto?  En el presente. Nunca lo vamos a poder hacer en otro momento. No hay otro momento para hacer la tarea. Si llenamos de información la cabeza vamos a ver, hacia un futuro, que  hay muchas cosas por hacer. Es tanto lo que hay y tan difícil que no sabemos por dónde comenzar. La cuestión está en que tenemos que prestar atención y hacer lo que corresponde ahora, en este presente.

Lo que cosechamos se modifica en el presente, a partir de que empezamos a ocupar más tiempo en limpiar la tierra o en sembrar lo que sabemos que en un futuro será nuestro alimento. Es lo que comprendemos hoy, lo que hoy estamos sembrando.

Para crecer debemos romper estructuras. Romper la estructura de creer que sólo hablando las cosas se resuelven, romper la estructura de pensar que debemos buscar al Padre sólo en ciertos lugares, romper la estructura de creer que asimilando información somos más sabios. Un sabio llega a ser tal porque tuvo la osadía y el valor de llevar a la práctica lo que comprendió en un momento y entendió como Verdad, más allá de lo que le tocara enfrentar. Cuando uno está seguro de cuál es su objetivo no importa lo que se  aparezca adelante, está dispuesto con osadía a encontrar la forma de seguir y atravesar las barreras que se presentan.

Daniel Ferminades.

  • ** El siguiente artículo fue compartido en  la revista
  •    ¨Tercer Ojo¨, Periódico trimestral. Córdoba - Argentina - Primavera 2015.

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